Otra preferencia de nuestro
pueblo es su afición al mate, una bebida similar al té. La
tradición de tomar mate puede considerarse un factor de
identidad nacional.
En su gran mayoría, el argentino se levanta, enciende la
hornalla para calentar la pava de agua para la infusión. Y
después de haber sorbido uno cuantos mates está listo para
empezar las "duras" tareas del día, sea de la ciudad o del
campo. Instalado en el puesto de trabajo, ahí no más, para
tonificarse, decide una ronda de mate con los compañeros. Ya
cerca del medio día, hay que apurarse para hacer algo de
trabajo...¿y que tal unos matecitos antes de ir a almorzar?.
Se vuelve al trabajo con toda las ganas de tomarse unos
matecitos y charlar sobre política y personajes de la
actualidad. Algo más de trabajo y una buena despedida con los
últimos matecitos de la tarde y listos para volver al hogar.
¿No estará su familia esperándolo con un rico mate antes de la
cena?.
La yerba es uno de los productos argentinos más reconocidos en
el mundo, aún en tierras lejanas y exóticas, y es añorada por
los argentinos, que muchas veces en el exterior no la
consiguen tan fácilmente para marcar y acortar de ese modo la
distancia que los separan de sus afectos.
Si repasamos la terminología relacionada veremos que: Yerba Mate: es el nombre de la hierba utilizada para
hacer la infusión.
Es elabora a partir de las hojas y tallos
secos del árbol perenne Ilex paraguarensis. El nombre
científico Ilex paraguarensis le fue dado por el naturalista y
botánico francés Auguste de Saint Hilaire en 1822. El árbol
crece entre los paralelos 10° y 30° (sur) en la cuenca de los
ríos Paraná y Paraguay.
Es una planta tropical y subtropical que necesita altas
temperaturas y humedad y hasta 1500 mm. de lluvia anual.
Se producen unas 500.000 toneladas de mate al año. En
comercios y supermercados, la yerba mate se puede adquirir en
paquetes de 1/2 kilo y 1 kilo.
Mate: esta expresión tiene su origen en le vocablo
quechua "mati" que significa "vaso o recipiente para beber".
Los conquistadores españoles lo usaron para referirse a lo que
los guaraníes llamaban "caiguá" (káa = yerba, y = agua, gua =
es un sufijo de procedencia) que quiere decir "lo que
pertenece a la yerba", o "lo de la yerba". Es el nombre del recipiente utilizado para servir/cebar la
infusión. También es el nombre que se la da a la infusión ya
preparada. Por lo común se distingue al recipiente llamado
porongo del llamado mate por ser el primero de mayores
dimensiones y de boca ancha.
Aunque se obtienen normalmente
del porongo, una cucurbitácea cuyo fruto tiene una corteza
fuerte y leñosa apta para ser usada como recipiente. Desde
tiempos coloniales se han realizado mates de plata, cuerno
vacuno (guampa), porcelana, vidrio, madera (en general
quebracho o palo santo), pezuña de toro labrada, incluso
algunos "porongos" en ciertas ocasiones son recubiertos (a
modo de adorno) con escroto curtido de testículo de toro.
Bombilla: es el canuto que se utiliza para llevar la
infusión desde el recipiente (mate) hasta la boca. Este
proceso se realiza a través de la succión y el mate pasa a
través de pequeños orificios ubicados en la parte más ancha de
la bombilla.
Cebar: es la acción de preparar y servir el mate.
Cebador: persona que prepara y sirve el mate. Yerbera: es el recipiente en donde se deposita la yerba
para reponer la misma en el mate cuando esta se ha "lavado"
(cuando el sabor de la infusión ya ha perdido su gusto).
Azucarera: es el recipiente en donde se deposita el
azúcar para ser agregada en cada cebada.
Pava: recipiente en el cual se calienta y vierte el
agua para el mate. Es llamada metafóricamente así porque su
silueta recuerda a un pavo. Es muy semejante a una tetera, sin
embargo su pico tiene una muesca que facilita el vertido con
un chorro fino del agua caliente dentro de los recipientes.
Un relato del 1810 / 1811 de J. R. Poinsett (estadounidense)
plasmado en su diario de viaje a Río de Janeiro, Buenos Aires
y Chile detalla: "...el mate, así llamado por la
calabaza en que esta bebida se presenta siempre, es una
infusión de hierba del Paraguay, que es de un gusto amargo y
acre. Esta infusión es endulzada, y a veces se le agrega un
poquito de canela y de corteza de limón. La calabaza, o mate,
se coloca sobre un soporte de plata, y el líquido es absorbido
a través de un tubo de plata, provisto en su extremidad
inferior de un ensanchamiento globular, todo perforado por
pequeños agujeros para evitar que alguna partícula de la
hierba pase por él. El mate es el lujo de los ricos y el solaz
de los pobres. Lo beben apenas se levantan de la cama por la
mañana y después de la siesta, por la tarde, y a menudo se
deleitan con él durante el día".
El antropólogo uruguayo Daniel Vidart dice: "tras el ademán
litúrgico de preparar, cebar, y tomar mate hay una concepción
del mundo y de la vida...el mate vence las tendencias
aislacionistas del criollo...empareja las clases sociales...Y
en todos los tiempos fue el mate el que hizo la rueda y no la
rueda la que trajo al mate".