Distribución Poblacional: La Argentina es
frecuentemente descripta como un país macrocefálico
debido a la influencia casi omnipotente de su capital, Buenos
Aires, y por concentrar en casi 4.000 km² (0,14% de la
superficie total aproximadamente) a un tercio de la población.
La
población actual de la Argentina es de más de 36 millones de
habitantes, de los cuales, casi la mitad, reside en la Capital
Federal y en la provincia de Buenos Aires. Estas cifras
indican una densidad de 13 habitantes por km² aproximadamente.
Las aglomeraciones más importantes del país, de acuerdo a los
datos del 2001 son:
1. Gran Buenos Aires (12.046.799 hab.): es el
principal centro urbano del país ya que concentra un tercio de
la población nacional y el 40% del producto bruto interno
argentino. La cuidad de Buenos Aires es el centro político,
económico y cultural del país. Por su puerto se realiza gran
parte del intercambio comercial de la Argentina con el resto
del mundo;
2. Gran Córdoba (1.368.301 hab.): la cuidad de
Córdoba es llamada La Docta por su prestigiosa y antigua
universidad. Importante centro industrial y comercial;
3. Gran Rosario (1.161.188 hab.): es el centro
de una gran región productiva a orillas del río Paraná. La
ciudad de Rosario tiene el principal puerto agroexportador del
mundo: es un polo comercial, financiero, industrial y
cultural;
4. Gran Mendoza (848.660 hab.): ubicada en el
oeste del país, núcleo de una gran actividad vitivinícola;
5. Gran San Miguel de Tucumán (738.479 hab.),
principal urbe del norte argentino.
Composición Étnica: El 95% de la actual
población argentina es de raza blanca originada como resultado
de la descendencia directa de distintas oleadas de inmigrantes
europeos, principalmente españoles e italianos;
y también del mestizaje de estos con una minoría indígena
originaria desde la conquista española.
La población indígena pura actual
-mapuches, collas, tobas, matacos y chiriguanos- representa el
0,5% de los habitantes.
Las distintas corrientes migratorias que recibió
nuestro país y que han dado como resultado un gran crisol de
razas fueron las siguientes:
En el periodo colonial: 1) la colonización
hispánica entre los siglos XVI y XVIII, mayoritariamente
masculina, que se asimiló con los nativos en un proceso de
mestizaje. Los españoles tendieron a la colonización urbana y
dejaron territorios sin ocupar en el Chaco, la Patagonia y la
Pampa lo que incidió en forma determinante en el desarrollo
demográfico;
2) la introducción forzada de negros traídos desde
África para trabajar como esclavos en la colonia entre los
siglos XVII y XVIII.
A partir del siglo XIX: 1) la inmigración
europea fomentada por la Constitución Argentina de 1853 bajo
la base del precepto alberdiano, de gobernar es poblar,
destinada a generar un tejido social rural y a finalizar la
ocupación de los territorios obtenidos mediante una campaña
militar contra los indígenas denominada Conquista del
Desierto;
2) la inmigración urbana, principalmente europea
y en menor medida de Oriente Medio, producida durante finales
del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX;
3) la inmigración latinoamericana, principalmente de
países vecinos, más o menos continuada, a lo largo del siglo
XX;
4) las nuevas corrientes migratorias a partir de los
años 1980 y 1990 provenientes de Perú, Asia y Europa oriental.
Luego de la Segunda Guerra Mundial,
la gran inmigración transoceánica se redujo considerablemente,
pero los niveles históricos de la inmigración proveniente de
los países limítrofes se mantienen en la actualidad.
Regionalmente, la composición étnica de la población
varía relativamente:
* En la región central del país, donde se concentra la mayor
parte de la población nacional, la ascendencia se compone
principalmente de inmigrantes europeos, especialmente
italianos y españoles, y en menor medida franceses, alemanes,
polacos, judíos, árabes y armenios.
* En la región norte y noroeste del país la población con
antepasados indígenas, o españoles y africanos llegados en
tiempos de la colonia, es proporcionalmente mayor a la media
nacional, en parte porque era la región más poblada antes y
durante la conquista española y porque recibió una menor
influencia de las grandes corrientes inmigratorias europeas
producidas entre 1830 y 1950.
* La población actual de la Patagonia argentina se formó
principalmente de las corrientes migratorias internas
provenientes de la región pampeana y chilena, como
también ha sido destacada la influencia de la inmigración
galesa, suiza y alemana.
Respecto de los pueblos aborígenes considerados extintos,
se está produciendo un proceso de renacimiento de su
identidad, pero que han conservado algunas de sus
características raciales a pesar de estar mestizados, entre
ellos, los charrúas en Entre Ríos y los comechingones en
Córdoba.
Por medio de la Encuesta Complementaria de Pueblos Indígenas
(2004 - 2005) basada en el Censo Nacional de Población 2001
del INDEC se contabilizaron 402.921 indígenas que habitan el
país, según resultados provisionales. Esto corresponde
alrededor del 1% de la población total. |