A la hora de iniciar un viaje, solemos preguntarnos si llevaremos a nuestra mascota con nosotros o quedará al cuidado de un familiar o en una guardería para tal fin. Bien, esta decisión dependerá del destino elegido y la aceptación de una mascota en el lugar de hospedaje.
De todas maneras, siempre es conveniente informarse con la compañía - ya sea de aérea, naviera o terrestre - acerca de la reglamentación establecida para el transporte de animales.
Las mascotas, en los viajes, pueden ser una importante fuente de distracciones. Si tiene una mascota y acostumbra a llevarla en el coche, no olvide que puede convertirse en una distracción que ocasione un accidente (al enredarse entre las piernas del conductor, ladrar, saltar, etc.) o, si viaja suelto, agravar sus consecuencias al golpearlo a usted o a los otros pasajeros.
El gato que se enreda entre las piernas del conductor, el perro que ladra nerviosos o juega con los niños constituyen una imagen relativamente frecuente en el interior de los vehículos y que puede llegar a ser causa de un gran accidente.
El conductor esta obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, añadiendo que deberá cuidar especialmente de mantener la adecuada colocación de los objetos o animales trasportados.