Historia
El comienzo de la prehistoria en el actual territorio de la República Argentina se produce con los primeros asentamientos humanos en el extremo sur de la Patagonia hace alrededor de 13.000 años. Las primeras civilizaciones agroalfareras se establecieron en el noroeste andino desde el siglo XVIII a. C. La historia escrita de lo que hoy es la Argentina, comenzó con la llegada de cronistas españoles en la expedición de Juan Díaz de Solís en 1516 al Río de la Plata, hecho que señala el comienzo de la dominación española en esta región. En 1776 la corona española creó el Virreinato del Río de la Plata, entidad aglutinadora de territorios a partir de la cual, con la Revolución de Mayo de 1810, comenzaría un proceso gradual de formación de varios Estados independientes, entre ellos el que llevó el nombre de Provincias Unidas del Río de la Plata. Con la declaración de la independencia el 9 de julio de 1816 y la derrota militar del Imperio español en 1824, se formalizó lo que a partir de la organización como un Estado federal en 1853-1861 se conoce hoy como República Argentina. En 1519 y 1520 Hernando de Magallanes recorrió toda la costa de la actual Argentina durante la Expedición de Magallanes-Elcano, hasta el estrecho que lleva su nombre al que llegó el 21 de octubre de 1520. En 1536 Pedro de Mendoza fundó el Puerto de Santa María del Buen Ayre. Sin embargo, el asentamiento fracasó debido a las hambrunas y los conflictos con los indígenas. Algunos de los habitantes de la población, privados de alimentos y sitiados por los indígenas, se vieron llevados al canibalismo. La ciudad fue abandonada, y sus pobladores se establecieron en Asunción, que se constituyó en centro de operaciones español en la región. En 1580, saliendo desde Asunción, Juan de Garay refundó la ciudad de Trinidad y Puerto de Santa María del Buen Ayre, que con el tiempo sería conocida simplemente como Buenos Aires. Esta ciudad, así como todas las que se encontraban en lo que hoy es la República Argentina, formaban parte del Virreinato del Perú, con sede en Lima. En 1776, los españoles elevaron el estatus de esta región de gobernación a virreinato, al establecer el Virreinato del Río de la Plata. Este virreinato abarcó lo que hoy es la Argentina, Uruguay y Paraguay, así como también la mayor parte de la actual Bolivia. España impuso el cristianismo y el idioma castellano. En toda la Hispanoamérica regían las costumbres y modas españolas, aunque las diferentes etnias y culturas que integraron la población colonial también encontraron mecanismos para preservar algunos aspectos de sus patrimonios culturales, lingüísticos y religiosos, que muchas veces se fusionaron entre sí para generar nuevas manifestaciones culturales. En 1806 y 1807, en el marco de las Guerras Napoleónicas que tenían lugar en Europa, tuvieron lugar las Invasiones Inglesas. Sir Home Riggs Popham y William Carr Beresford encabezaron la primera, que tomó el control de la ciudad de Buenos Aires durante 45 días hasta su expulsión por parte de un ejército proveniente de Montevideo encabezado por Santiago de Liniers. Un segundo ataque, encabezado por John Whitelocke, logró ser resistido exitosamente. El conflicto tuvo consecuencias políticas: se creó un quiebre del derecho institucional vigente en el virreinato, al ser destituido el virrey Rafael de Sobremonte y electo el victorioso Liniers por aclamación popular, sin intervención directa del Rey de España. Además, durante el segundo conflicto, los soldados disponibles eran insuficientes y no se podía contar con el auxilio de la metrópoli, por lo que varios sectores de la población habitualmente postergados recibieron armamento y mando de tropas. Esto les permitió tener una mayor injerencia en los asuntos de la vida pública. Entre ellos se destacaba el Regimiento de Patricios, compuesto por criollos y comandado por Cornelio Saavedra. José de San Martín, Manuel Belgrano, y Martín Miguel de Güemes fueron algunos de los principales comandantes patriotes en la guerra de independencia. Desde 1817 hasta 1822, San Martín realizó campañas libertadoras que llevarían a la independencia de Chile y a Perú. Contemporáneamente, Simón Bolívar independizaba a la Gran Colombia, completaba la independencia de Perú y liberaba a Bolivia (1824), el último bastión del dominio español en Sudamérica. El Estado argentino considera a San Martín como el mayor héroe militar de su independencia y lo honra con el título de 'Padre de la Patria' Desde antes de 1820, unitarios y federales se disputaron el gobierno y la economía del país a través de una serie de guerras civiles. En 1829 Juan Manuel de Rosas, federal y porteño, asumió el gobierno de la provincia de Buenos Aires, con 'Facultades Extraordinarias', y conservando la delegación de las relaciones exteriores por parte de las demás provincias. Gobernó hasta 1832 con rasgos autoritarios y personalistas. En 1835, en medio de esta anarquía, Juan Manuel de Rosas fue elegido gobernador de Buenos Aires, con el agregado de tener la 'Suma del Poder Público' — los 3 poderes del Estado resumidos en su persona. Un posterior plebiscito popular legitimó en forma amplia su designación. Inició una política económica proteccionista, aunque sin fomentar explícitamente nuevas industrias, y hubo una cierta regresión en la educación popular. Con sus atribuciones inició un régimen dictatorial que se caracterizó por la persecución de los opositores — unitarios, federales 'cismáticos', ciertos extranjeros, y ciertos intelectuales — que en muchos casos fueron ejecutados o asesinados, u optaron por exiliarse en países limítrofes. Su política centralista generó sublevaciones en su contra en el Interior del país, y su autoritarismo genera la oposición de los romanticistas de la 'Generación del 37', grupo de jóvenes intelectuales, entre ellos, Juan Bautista Alberdi, Esteban Echeverría, y Domingo Faustino Sarmiento. Entre 1838 y 1840, Rosas resistió el Bloqueo Francés, establecido con la excusa de supuesta discriminación a ciudadanos franceses. Una vez levantado éste, venció a la poderosa Coalición de las provincias del Norte, y sitió Montevideo entre 1843 y 1851, ayudando al ex presidente uruguayo Manuel Oribe, derrocado en su país. Además, resiste de forma admirable el Bloqueo Anglo-Francés desde 1845 a 1848 y logró aplastar una última sublevación de la provincia de Corrientes. Juan Manuel de Rosas inició su exilio en Inglaterra. Justo José de Urquiza lideró el país, aunque no pudo evitar la separación del 'estado de Buenos Aires'. En 1853, tras la separación de la Provincia de Buenos Aires, la Confederación sancionó la Constitución, con ideas federales, republicanas y liberales. Julio Argentino Roca asumió la presidencia de la Nación a fines del siglo XIX, iniciando un período de más de 3 décadas de gobiernos conservadores y liberales, sostenidos por políticas fraudulentas y muy especiales en la historia del País. La llamada República Conservadora organizó un exitoso y moderno modelo agroexportador, que insertó al país en un esquema de división internacional del trabajo que reservaba a los países del norte de Europa el papel de productores de bienes industriales y recurrió a las pampas argentinas como territorio proveedor de alimentos (carne y cereales) para los trabajadores europeos, principalmente británicos. A tal fin, los gobiernos conservadores, también conocidos como la Generación del 80, introdujeron técnicas modernas de agricultura y ganadería, construyeron una extensa red ferroviaria con eje en Buenos Aires, promovieron una gran ola de inmigración europea (1870-1930) (mayoritariamente campesinos italianos y en segundo lugar españoles) que llevó la población argentina del 3,5% al 11,1% en 1930. Las inversiones, principalmente provenientes del Reino Unido, fueron destinadas a áreas como el desarrollo ferroviario, los puertos y los frigoríficos. La mayor parte de la población y las actividades económicas modernas se concentraron en la región pampeana, impulsando el gigantismo de la ciudad de Buenos Aires. El país fue conocido en esa época como el granero del mundo. La prosperidad de la economía impulsó el crecimiento de la clase media, la creación de partidos políticos modernos como la Unión Cívica Radical (UCR) y el Partido Socialista (PS), y un amplio desarrollo de los sindicatos. Entre los presidentes más influyentes del período pueden citarse a Domingo Faustino Sarmiento (1868-1874) y Julio Argentino Roca (1880-1886 y 1898-1904). Después de más de dos décadas de conflictos políticos y sociales y graves actos de represión, se sancionó la Ley Sáenz Peña estableciendo el sufragio secreto, obligatorio y universal para votantes masculinos en 1912. En la primera elección presidencial con sufragio secreto, los conservadores fueron derrocados por los radicales, asumiendo Hipólito Yrigoyen (1916-1922 y 1928-1930) la presidencia del gobierno. Durante su primer gobierno se inició el movimiento estudiantil conocido como la reforma universitaria, que se extendió por toda América Latina. Cinco argentinos han sido galardonados con Premios Nobel. Tres de ellos están vinculados con la ciencia: el Premio Nobel de Medicina fue otorgado a Bernardo Alberto Houssay, primer Nobel científico latinoamericano; el mismo galardón fue recibido por César Milstein. El Premio Nobel de Química fue otorgado a Luis Federico Leloir. En tanto, el Premio Nobel de la Paz fue entregado a Carlos Saavedra Lamas así como a Adolfo Pérez Esquivel. La Argentina ha construido satélites; ofrece su propio modelo de central nuclear compacta de cuarta generación y provee de pequeños reactores nucleares a diversos países gracias a su empresa pública INVAP. En temas como la informática, la nanotecnología y la biotecnología se desarrollan programas bien estructurados que tienden a concentrar esfuerzos y dar sentido a las capacidades que se desarrollan. También construye helicópteros, maquinarias agrícolas, produce el ciclo completo de la energía nuclear y tiene un misil antibuque en fase final. El principal organismo de investigación científica en la Argentina es el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET). Según datos del 2005, con relación al PBI, el sector público aporta el 0,30% al sector de ciencia y tecnología, mientras que el privado aporta el 0,16%; sin embargo, la participación del sector privado y publico en las actividades científicas y tecnológicas se viene incrementando desde el año 2002.

Destinos en Argentina: Aguas Verdes | Alta Gracia | Alumine | Animana | Antofagasta de la Sierra | Ayacucho | Bahía Blanca | Cacheuta | Cachi | Cafayate | Capilla del Monte | Capilla del Señor | Carhué | Cariló | Chascomús | Cholila | Cipolletti | Ciudad Autonoma de Buenos Aires | Claromecó | Colon | Córdoba | Cosquín | El Bolsón | El Calafate | El Chaltén | El Maiten | Epuyen | Esquel | Esquina | Esteros del Iberá | Federacion | Fiambala | Formosa | Gaiman | Gualeguaychú | Humahuaca | Iruya | Itati | Junin de los Andes | La Cumbre | La Cumbrecita | La Falda | La Plata | La Quiaca | La Rioja | Las Grutas | Las Toninas | Los Antiguos | Lujan | Malargue | Mar de Ajo | Mar de las Pampas | Mar del Plata | Mar del Tuyu | Mendoza | Mina Clavero | Miramar | Necochea | Neuquen | Nono | Ostende | Paraná | Pinamar | Posadas | Puerto Iguazu | Puerto Madryn | Puerto Pirámides | Puerto San Julian | Purmamarca | Resistencia | Rio Grande | Rosario | Rosario de la Frontera | Salta | San Antonio de Areco | San Antonio de Padua de la Concordia | San Bernardo | San Carlos de Bariloche | San Clemente del Tuyú | San Isidro de Lules | San José de Balcarce | San Juan | San Luis | San Miguel de Tucumán | San Miguel del Monte | San Pedro | San Rafael | San Salvador de Jujuy | Santa Fe | Santa Rosa de Calamuchita | Santa Teresita | Sierra de la Ventana | Tafi del Valle | Tandil | Termas de Reyes | Termas de Río Hondo | Tigre | Tilcara | Trelew | Trenque Lauquen | Trevelin | Ushuaia | Viedma | Villa Carlos Paz | Villa Cura Brochero | Villa de Merlo | Villa General Belgrano | Villa Gesell | Villa La Angostura | Villa Maria | Villa Mercedes | Villa Pehuenia | Villa Traful |

Temas y Lugares de Interés: Hotelería en Bariloche | Hotelería en Buenos Aires | Hotelería en Mendoza | Hotelería en Puerto Iguazú | Tango |